Casi se deslizaron mis pies

31 de Mayo del 2015 | Ernesto Mendoza

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El salmista dice en Salmo 73:2 «Casi se deslizaron mis pies. Es la idea de estar en una pista de patinaje. En la vida cristiana también encontramos cosas que nos empujan y que quieren alejarnos de Dios.

I. La tentación: Ver y envidiar (v. 2-3)

1. El gozo – Se la pasan bien (v. 4-5). Parece que las personas que viven sin Dios están disfrutando de la buena vida y están experimentando el gozo verdadero.
2. La soberbia – Hacen lo que quieren (v. 6-11). Esa actitud de soberbia y altanería que se está vendiendo en las películas y la televisión. El personaje principal de las películas siempre es el que hace lo que quiere y se sale con la suya. Es rebelde y disfruta de la vida. Y los jóvenes están siguiendo estos ejemplos.
3. La prosperidad – Alcanzan riquezas (v. 12). Muchas veces vamos tras el sueño de un trabajo estable, una casa grande y bonita, un carro lujoso. Eso es lo que vemos a nuestro alrededor.

II. La respuesta: La amargura. (v. 13, 21-22)

¿Vale la pena ser recto o es una pérdida de tiempo? ¿por qué no darnos por vencidos y unirnos a la feliz mayoría? Parece que la búsqueda de la pureza y la santidad en la vida del salmista sólo le ha dado como resultado problemas y castigos. El problema es que el Salmista había olvidado algo que nosotros también olvidamos. Se nos olvida quién es Dios (v. 1). Dios es bueno. Esto fue lo que olvidó Eva en el edén cuando fue tentada por la serpiente. Muchas veces nos alejamos por olvidar esta verdad y dejar que las raices de amargura nos deslicen lejos de Dios (Heb 12:15). «Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo». (Heb 3:12)

III. La salida: Entrar en la presencia de Dios

Asaf el salmista, quizás era el encargado de la adoración. Él sabía que el altar era el lugar donde el Señor prometiera morar y donde siempre podía ser encontrado. Nosotros debemos hacer lo mismo ¡Corramos a Dios! Deja que sea Dios quien guie nuestros pasos para que no deslicen.

¿Qué fue lo que entendió cuando entró en la presencia de Dios?
1. El fin de ellos (v. 17) ¿Quiénes? Los que parecen que son felices y les va bien. Aquellos que rechazan a Dios y se alejan de su presencia.
2. Entendió que Dios debería ser su gozo y satisfacción. El salmista se vio tentado a encontrar su satisfacción en lo que vio. Al final Asaf descubre que Dios es bueno, y que estar aferrado al Señor será lo único que nos va a ayudar para no resbalar.


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