Domingo 02 de Marzo del 2014 | Juan 3:1-15 | Iván Bernal

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Nicodemo era un gran maestro que había estudiado la ley por años. Cuando escucho a Jesús, algo sucedió en su corazón. Había sido confrontado por la palabra que había escuchado. Para no tener problemas, va y busca a Jesús de noche. Reconoció que las señales que él hacía venían del cielo. Jesus le responde que necesita nacer de nuevo. Nicodemo interpreta esta respuesta de una manera natural, sin embargo Jesús le aclara que el nuevo nacimiento es algo espiritual, es en agua y espíritu. V. 6 El nuevo nacimiento no puede llevarse a cabo por ninguna intervención humana. Es una obra que únicamente compete a Dios.

Jesús confronta y reprende a Nicodemo. Y entendemos que el conocimiento no genera un nuevo nacimiento. Juan 3:16 Nos muestra que el propósito de la obra de Cristo, que todo aquel que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna.

La vida nueva comienza con un nuevo nacimiento

I. Razones de necesitar un nuevo nacimiento

A. Realidad del corazón humano (Marcos 7:21-23). El mes pasado vimos varios pecados del corazón. Aquí en Marcos encontramos una lista bastante extensa y nos recuerda la necesidad del nuevo nacimiento. Todo lo que la Biblia nos describe del corazón es que está contaminado. El corazón no está en condiciones de agradar a Dios y necesita nacer de nuevo. No solo cambiar hábitos, o aspecto, sino un cambio de corazón.

B. Ruptura de una comunión con Dios (Efesios 2:1-5). El corazón humano puede tener una religión o hábitos, pero no tiene una comunión con Dios. Esta ruptura nos habla de que estamos muertos. Una persona muerta no puede responder a las invitaciones o estímulos de otro, y por eso no podemos responder a los deseos de Dios. V. 3 Además de muertos, éramos también enemigos de Dios. Si no hay una conversión en el corazón, nada puede ir bien en la vida.

Jim Berg dice que cuando una persona no ha experimentado la regeneración pero practica una religión, entonces es sólo un rebelde sofisticado. Es por eso importante enfocar la necesidad de nacer de nuevo.

II. Regeneración acto divino que permite el nuevo nacimiento

Definición de REGENERACIÓN: Acto secreto de Dios mediante el cual nos imparte una vida espiritual nueva

¿Qué tiene que suceder para nacer de nuevo?

A. Revela con entendimiento el mensaje de Dios (Hechos 16:14). Lidia no sólo estaba escuchando sino que el Señor abrió su corazón. Lo preparó, lo capacitó y condicionó para que el mensaje pudiera hacer una obra interna. La regeneración ocurre simultáneamente cuando una persona recibe a Cristo, sin embargo el Señor pone en una persona la capacidad de responder.

Jesús le dijo a Nicodemo que el nuevo nacimiento era como el viento, no hay un evento o ante-sala cuando esto sucede. Hay alguno que han vivido en muchos pecados y cuando reciben a Cristo es muy evidente. Pero existen otros que han crecido en el evangelio y quizás la muestra no será tan evidente.

B. Reforma la vida interior (Ezequiel 30:26-27). Si el Señor no hace una obra en nuestras vidas no puede existir un cambio verdadero. Ezequiel le dijo al pueblo que habría un cambio en su corazón. Esto es lo que hace Dios, pone una apreciación diferente. Una persona sin este cambio no puede apreciar la vida nueva.

III. Reflejando las obras producidas por el nuevo nacimiento.

¿Qué sucede cuando alguien ha experimentado la regeneración? ¿Cuáles son las obras que produce un nuevo nacimiento?

A. Responde positivamente al evangelio (Hechos 16:14). Se va a humillar y va a aceptar a Jesucristo. No sólo hacer una oración, las palabras no nos van a salvar sino una respuesta interna. Debemos entender primero que somos pecadores, y después de esto debe haber un sentir de arrepentimiento y fe.

B. Renuncia libremente a la práctica del pecado (1 Jn. 2:29; 3:9). No es que una persona que ha nacido de nuevo ya nunca va a pecar, sino que ya no está esclavizado por el pecado. No tendrá un estilo de vida pecaminoso. Cuando una persona es fiel a la vida espiritual y aunque cae algunas veces, está luchando en su vida espiritual, es porque ha nacido de nuevo.

A veces es difícil identificar a aquel que ha nacido de nuevo. Como el ejemplo que veíamos en el discipulado sobre la cizaña y el trigo. La cizaña es algo que se parece pero no es trigo. No es cuánto llevamos en la iglesia o cuánto sabemos de la Biblia, sino si en verdad tenemos una nueva relación con Dios. Lo externo no es garantía de que hemos nacido de nuevo.

C. Resiste las tentaciones del mundo (1 Jn.5:9). v. 4 y 5 Podemos ver que quién ha dado testimonio de haber nacido de nuevo es aquel que vence las tentaciones. Como dijo Jim Berg, ir por su propio camino es hacer lo que más nos gusta o lo que yo quiero. Cuando una persona ha nacido de nuevo, ahora tiene la capacidad de escoger las cosas espirituales. Debemos también preguntarnos si nosotros resistimos las tentaciones o si nos dejamos guiar por nuestros impulsos.
D. Refleja un amor genuino hacia el prójimo (1Jn.4 :7). El amor que hemos experimentado de Dios, nos da la capacidad de amar a otros. Esto también lo veíamos en el discipulado de Mi experiencia con Dios. Si una persona tiene problemas con los demás y carece de afecto hacia otros, pone en duda si realmente conoce el amor de Dios. El corazón en su naturaleza esencial es egoísta, como el niño que siempre pelea por tener lo mejor. El amar nos capacita para compartir, ser misericordiosos, pacientes, dar, etc. Cuando uno es egoísta, siempre vamos a ver nuestras necesidades aunque haya otros con más necesidades.

E. Resguardo seguro del maligno (1 Jn. 5:18). Es una promesa del Señor de que un nacido de nuevo no será afectado de manera total por el enemigo. Nuevamente vemos que el pecado no es la practica del que ha nacido de nuevo. Pero también contradice lo que algunos hacen de echar la culpa al enemigo por algunos pecados recurrentes. Esto lo vemos en el caso de Job, el maligno no nos puede tocar más halla de lo que Dios permita. Esto incluye que un nacido de nuevo no puede ser poseído por el maligno.

No podemos vivir culpando al maligno por nuestras desgracias, sino que es nuestra propia voluntad la que nos lleva a pecar. Tenemos un resguardo seguro los que hemos nacido de nuevo, pues el maligno no nos puede tocar.

F. Rinde fruto espiritual (Gálatas 5:22-23). Un árbol se conoce por su genero y especie. Cuando Jesús hablaba de la vid, de los árboles y sus frutos, esta ilustración la utilizó muchas veces durante su ministerio para hablar de la evidencia de alguien que ha experimentado la regeneración. Los que hemos recibido la nueva vida tenemos que dar evidencia de una vida espiritual. Los frutos del Espíritu se refiere al carácter que nos debe representar en la vida diaria.

Pero también encontramos en este pasaje las obras de la carne. ¿Hacia dónde está inclinada nuestra balanza? Los frutos del Espíritu o las obras de la carne?

Nacer de nuevo es el comienzo de la Vida Nueva. Para poder apreciar toda la belleza de la nueva vida, necesitamos nacer de nuevo. La vida nueva comienza al nacer en el Espíritu por Dios. Es el resultado de un nuevo corazón.


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