Viviendo la vida resucitada

Es necesario mantener una perspectiva correcta en este mundo a fin de alcanzar nuestro crecimiento, gozo y fructificaciones espirituales.

Somos extranjeros y peregrinos sobre la tierra. (Hebreos 11:13). Porque no tenemos aquí ciudad permanente sino que buscamos la porvenir (Hebreos 11:14)

Solo cuando nos levantamos por encima del mundo podemos estimar la espantosa pobreza espiritual en la cual tantas personas viven. Por medio de Cristo, hemos sido muertos al pecado; Por tanto los creyentes debemos estar viviendo la vida resucitada

¿Cómo podemos estar viviendo la vida resucitada?
Podemos vivir la vida resucitada por medio de:

I. La Realidad de nuestra Posición en Cristo (3:1a)

La palabra “Si” denota una realidad, una traducción más clara podría ser: “Desde que habéis resucitado con Cristo”. Se trata de un hecho cumplido.

A. Renuncia a una vida Pasada

Desde el punto de vista espiritual, los creyentes hemos participado en la muerte y resurrección de Cristo en el momento de nuestra salvación. (Gal.2:20) “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; Y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios.”
En este versículo el apóstol muestra la unión entre Cristo y el creyente en una vida compartida.

B. Resurrección a una vida Piadosa

Romanos 6:3-4 Dice que los que hemos sido bautizados, hemos sido bautizados en su muerte. Y no se refiere al bautismo en agua, sino en la inmersión en la muerte y resurrección del Salvador.
Esta vida nueva es real y poderosa mediante nuestra unión con Cristo

En Él tenemos todos los recursos necesarios para vivir la vida cristiana. Observemos la insistencia de Pablo en cuanto al papel central de Cristo en Colosenses en frases como:

3:1 Con Cristo
3:1 Donde esta Cristo
3:4 Cuando Cristo
3:4 Y con Él

El énfasis de Pablo de la unión con Cristo y la suficiencia de Cristo para salvación y una vida plena, también se debía a una gigantesca herejía que surgió en la época en que esta carta fue escrita. La falsa enseñanza se derivaba de diferentes corrientes: La primera era debido al nacimiento del gnosticismo, que decía que todo lo material era malo, por lo tanto no concebían la idea de la encarnación de Cristo como hombre. Había una fascinación y veneración a los ángeles.

Otra corriente era el judaísmo, la congregación colosense, era una mezcla de judíos y gentiles y como en otras iglesias el legalismo judío impregnaba las iglesias del primer siglo.

Y el misticismo que se enfocaba en experiencias sobrenaturales.

Todas estas falsas enseñanzas amenazaban la iglesia, y cada una de ellas restaba la deidad de Cristo y por ende su toda suficiencia. Pero vemos a Pablo enseñando la doctrina de Cristo con valentía y profundidad.

Así Pablo trae a la memoria de los colosenses el hecho de haber resucitado con Cristo. Este es el camino hacia la santidad. No la abnegación, no la experiencia con ángeles, ni rituales.

II. La Responsabilidad de nuestra Posición en Cristo (3:1b-2)

El tiempo presente de buscad, indica una acción continua.

La norma de vida para cada creyente consiste en ocuparse de las realidades eternas que le pertenecen en Cristo.

A. Reordenar las Prioridades

(Mateo 6:33) “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Esto es permitir en la vida terrenal, que la vida celestial gobierne.

Ocuparse delas cosas de las cosas celestiales es ocuparse de aquel que reina sobre ellas, así como de sus propósitos, planes, determinaciones y poder.
También implica ver las cosas, las personas y los sucesos en este mundo a través de sus ojos y de una perspectiva eterna.

Las cosas de arriba son las el reino celestial y los valores espirituales que caracterizan a Cristo, tales como la ternura, la bondad, la mansedumbre, la paciencia, la sabiduría, el perdón, la fortaleza, la pureza y el amor.

Cuando se concentra en las realidades celestiales, se puede disfrutar en toda su plenitud el mundo que el Padre Celestial ha creado.

B. Renovar los Pensamientos

Poned la mira, viene de una palabra que podría traducirse: “PENSAR” Pensar en el cielo, donde esta Cristo.

Debido a la corrupción de nuestra mente, los pensamientos que se centran en las realidades celestiales y que deben de llenar la mente del creyente deben provenir de las Escrituras.

(Romanos 12:2) “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento”.
Es así como logramos pensar en lo que nos dice

(FILIPENSES 4:8)
Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre y en toda virtud.

Cuando estos valores prevalecen en la mente se produce como resultado un comportamiento piadoso. El pecado es vencido y vienen a establecerse la humildad, la seguridad, y un espíritu sacrificado.

III.La Revelación de nuestra Posición en Cristo (3:3-4)

El versículo 3 confirma una vez más lo que ya se ha venido mencionando. V.4 “Cuando Cristo vuestra vida…”. Aunque el mundo sea incapaz de reconocer a aquellos cuya vida está escondida con Cristo en Dios, no será así para siempre.

A. Regreso Próximo del Señor

Cuando Cristo… Se manifieste en su segunda venida, nosotros seremos también manifestados con Él en gloria.
(Apocalipsis 19:11-13; 15-16)

B. Reconocimiento Público del Señor
A demás de la descripción del regreso de nuestro Señor para venir a juzgar, la visión aclara que lo hará acompañado de sus santos.
Ese día se sabrá con absoluta certeza quienes pertenecen en realidad al Señor. Y los revelará al mundo

CONCLUSIÓN:

La clave para vivir la vida resucitada es tener una vida centrada en Cristo. El Hijo, y no el mundo presente, es el centro del universo del creyente.

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