Efesios 1 nos revela que, mucho antes de que el mundo existiera, Dios ya tenía un plan para ti. No te llamó para ser un simple espectador, sino para formar parte de su círculo más íntimo.
Fomentar la labor ministerial es un acto de amor y obediencia. Descubre cómo el apoyo incondicional y la fidelidad a la verdad fortalecen el corazón de quienes lideran la iglesia.